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sábado, 20 de agosto de 2011

Incongruencias impertinentes

Echo de menos no verte. Echo de menos aislarme y que me abraces en la distancia como si tuviese dos años.

Echo de menos hablar, escribir, balbucear (te)…

Echo de menos el olor que nunca percibí, las caricias que no sentí y el sabor que no probé.

Echo de menos la melancolía de tenerte; la alegría de saludar tu recuerdo, porque ni eso me queda.

Echo de menos tus maneras, tus miradas, tus palabras salvavidas, tus tecleos, tus llamadas, tus salidas, tus entradas, tus desapariciones, tus viajes, tus historias, tus cuentos para la perfecta evasión.

Echo de menos el sol, la luna, la nota, el mar, el cielo, la pradera, las rocas, el acantilado, las burbujas, a ti.

Echo de menos la playa. Y no he vuelto por llegar y no encontrarte.

Echo de menos tu voz.


E incluso en ocasiones, echo de menos echarte de menos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Quien lo probó lo sabe

      Dama vagabunda. Cuartel rosado. Qué grande el valor cuando no es llamado. La luna llena lanza elogios a un trémulo sol que se estremece con su mirada. No tiembles, gran divinidad, pues eres hercúleo,  la razón por la que esta pequeña luna, fútil, vive. Oh, princesa, dama encantada, decidme, ¿por qué reparáis en este caballero que os ofrece nada más su amor?, pues una mirada vuestra basta para que mil cielos calmen sus inquietantes relámpagos y se detengan titanomaquias. ¡Oh, valeroso caballero! ¿No alcanza vuestra alma a comprobar su inmensidad? ¿No alcanzan vuestros ojos a descubrir la grandeza de su corazón? Pues, he aquí la clave, buen señor, yo os lo mostraré, os enseñaré la magnitud de vuestro ser, vuestros más profundos sentidos despertaré, os descubriré la felicidad, que vos habéis logrado establecer en mi humilde existencia. Mi señor, soy una esclava de esta fervorosa pasión, mi razón es inexperta en tal materia como es el amar, jamás mi corazón se ha estremecido de esta manera, y si he de deciros una única verdad, será que os amo, si amar es un estado del alma en el que el corazón palpita con viveza, os amo; si amar es mantener mi mente, mis sentidos y mi corazón alejados de mí y posados sobre el ser amado, os amo; si se trata de anhelar y soñar con el ser amado, os amo; si se trata de vivir en una constante locura e insensatez, os amo;  si lo que experimenta esta servil doncella no puede expresarse a través de estas modestas y turbadas palabras, es un gozo superior, trascendental que ensalza mi corazón, que no puede comprender  ningún otro ser… si eso es amor… os amo.
Ana Esther

domingo, 7 de noviembre de 2010

Mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero...

Soy muy cría. Sí, estaba estudiando acompañada de mi (¿camarada? no, a tanto no llego) compañera de guerra, la Ambigüedad Lingüística (de hecho iba muy bien, y debería seguir estudiando), me ha sonado el móvil... y me he quedado atontada dejando que permaneciera sonando. Como comprenderás, dos minutos después... la trifulca monumental. "¿Por qué no lo cogías? ¡Sabías que iba a llamarte! Pero, ¿te pasa algo? ¿Estás bien? ¿Dónde estás? Pero, ¿estás en casa? ¿Estabas dormida? ¿He molestado? ¡Te he avisado!" [Un amigo en todo su explendor neurótico al que le debo una (otra) disculpa muy grande. Aunque viendo el panorama, su neurosis es irrelevante...] "Perdona... perdona pero me he quedado dormida."
Me resultó tan absurdo que opté por no decírselo, aunque después lo leerá por aquí... Pero en cierto modo era verdad. Fue una especie de lapsus mental. "Perdona pero... he viajado a otro lugar durante estos cinco minutos..." No iba a decirle eso. Pero sí, fue justo lo que me pasó.
Es increíble lo que una melodía puede provocar en una persona. Eso... o la nocilla que he comido a cucharadas durante las últimas dos horas. Pero me imagino que mi metabolismo estará suficientemente "chocolatizado" como para no darme problemas respecto al tema. Es increíble, que una melodía me inspire del modo en que lo hace. Es solo una. Solo una. Eso... o que estoy empezando a desvariar. A veces lo pienso y digo... "Bah, ¡es ridículo! ¡Estoy peor de lo que pensaba!" En ocasiones me avergüenza. Pero luego recapacito... Y me decido a escribir. Corto con todo lo que tenía entre manos, acerco un folio... y lo que surja, surgió. Y lo subo aquí. Ya no me da vergüenza. Por un lado las personas que se fueran a reir de mí por ello, no creo que al ver tal testamento se decidieran a emplear más de un minuto en echarle un vistazo. Por otro lado, paso olímpicamente de lo que pueda pensar nadie. Y de todos modos, puede que alguien se sienta identificado. Puede que no sea tan rara como pienso en determinadas ocasiones de derrumbe.
Seguro que no eres tan superficial como para no pensarlo alguna vez. Cuando una melodía te hace vibrar, no puedes explicar lo que te ronda por la mente, lo que ronda tus sentidos en ese instante. Puedes vislumbrar los recuerdos más profundos de los que apenas tenías constancia. O puedes, como yo, pensar en cosas que ni siquiera o apenas conoces. Te sorprendería, saber lo que puedes sentir. La sacudida que produce en tu cuerpo esa sensación. No sé si será mejor que el sexo, pero me atrevería a decir que es la sensación más gratificante que puede experimentar una persona. Y por eso es tan difícil de alcanzar en su grado máximo. Para ello, hay que saber escuchar. Saber mirar dentro de aquello que no habla, aquello que, aparentemente, está inmóvil... aquello para lo que aparentemente, crees que no eres importante, aquello que está ahí, pero para lo que eres más grande... de lo que jamás habrías imaginado. Tener la mente abierta y... sentir. Las cosas tienen un trasfondo mucho más profundo de lo que aparentan, y un simple gesto de complicidad, una simple mirada, un simple mensaje... pueden ser mucho más importantes que cualquier otra cosa. Solo hay que abrir la mente... y dejarse llevar. ¡Ojo! Cuidado aquí los espabilados de turno, puede que diferamos del concepto "dejarse llevar". Como siempre, hay algún pardal cojo que, por suerte, se desvía del camino, y solo hace falta que encuentre otra "oveja negra" de otra manada. Ojalá hubiese más de este tipo... (soy una desviada -.-')
No, no me ha afectado el Año Nuevo hindú. Ni soy budista. Ni hablo de cosas extrañas, ni pertenezco a una secta. No he tomado sustancias estupefacientes. Creo no estar loca. Y creo tener la suficiente cordura como para decir esto. Lo que te digo está más cerca de lo que tú crees, y a la vez lejos... "Tan cerca pero tan lejos", aquella típica frase-de-foto-cursi-tuenti-de-zagal-imberbe-y-sin-cerebro... a lo mejor tiene más trasfondo de lo que aparentemente representa. ¿Qué ves? Un cani en una foto, con frases como esta o "lo eres todo para mí". Frases lanzadas al vacío. Frases que no saben lo que representan, frases que han sido utilizadas para hacer más atractiva una fotografía incomible, impepinable. Reconozco que en ocasiones puede que sea muy cursi, pero... ¿acaso no lo has pensado alguna vez? Tan cerca pero tan lejos... seguramente te haya venido a la mente en más de una ocasión e instantáneamente la hayas aniquilado por su significado "cutre-tuentil".
Las cosas que se dicen sin intensidad, sin sentirlas, sin razón, o por cumplir, son como la comida de una cárcel. ¿Qué diferencia hay con la comida de un restaurante? Piénsalo bien...
Puede que todo esto que diga son meras pamplinas... o puede que mirando en mi interior realmente haya conseguido indagar un poco más dentro de ti, sacar algo tuyo. Y eso es lo que te hace ser la persona más especial del mundo. Al menos para mí. Y fíjate si soy ridícula que ni siquiera sé con quién estoy hablando. Pero estoy segura de que estás ahí, al otro lado de la pantalla. Y no sé si a ti, como a mí, te estará latiendo el corazón cada vez más deprisa. Si no es así, seguramente en menos de cinco minutos deba ir a hacerme un chequeo, tengo una subida de azúcar. Por si acaso, por hoy lo dejo aquí. No sé si me he explayado demasiado. Pero es que esta canción... me recuerda a ti. A alguien. A... no sé. No sé a quién. Love will keep us alive. Perdona pero... me inspiré.
Ana Esther